jueves, 12 de abril de 2012

Creacionismo... y el principio increado.

El argumento creacionista es este:

"Sería incorrecto pensar que un universo tan complejo y tan perfecto, como lo vemos en la naturaleza, haya surgido de la nada. Algo (o alguien) debe de haberlo creado."

El argumento no es para vendernos a Yahve. Simplemente sugiere la existencia de un Ser Superior o de un "Principio Increado". No es tan descabellado entonces. Podría ser...

Sin embargo, el argumento tiene huecos.

Primero, creo que ya lo dije, la naturaleza no es perfecta. Por lo general esta frase va astutamente acompañada por un fondo de flores primaverales o paisajes con cascadas. Pero ver solo eso es una visión sesgada. Pensemos en el almuerzo de un animal carnívoro que es parte del funcionamiento normal de la naturaleza. No se trata de ser pesimistas, se trata de ver la figura completa.

Más allá de eso quería enfocarme en otro punto. El argumento anterior sostiene la existencia de un ser superior o algo superior. Superior, en todo caso. Es decir, más perfecto que lo creado. Lo cual ya de arranque es una contradicción en sí, la perfección es insuperable.

Pero hay algo más interesante que se me vino a la mente cuando veía un video poco serio con una reflexión profunda sobre el tema.

Dios, su principio increado, también es perfecto y aún más. No hablemos de complejidad. Tan complejo que "no puede ser entrar en el corto entendimiento humano".

Entonces, siguiendo la misma lógica...

...algo lo debió haber creado.

Es decir, no pudo haber salido de la nada...

o si?

Si su respuesta es no, entonces lo mismo podríamos decir del universo. Que el mismo universo es un "principio increado".

Y suena más razonable. Eliminamos un variable innecesaria: dios.


miércoles, 4 de abril de 2012

Científicos: rebeldes ante el conocimiento común

El ajuste de los niños sobredotados es menos bueno que el de otros niños.
Los opuestos se atraen.

Los mensajes subliminales en los libros de autoayuda tienen efectos benéficos.

¿Está usted de acuerdo con las afirmaciones anteriores? Muchas personas responden que "sí" sin dudarlo un momento, aduciendo que "todo el mundo lo sabe". Sin embargo, quienes piensan de manera crítica cuestionan el conocimiento común.

¿Qué es con exactitud el pensamiento crítico? Es el proceso mediante el cual se examina la información que tenemos y luego, con base en esta indagación, se hacen juicios y se toman decisiones. Cuando pensamos de manera crítica definimos los problemas, examinamos la evidencia, analizamos las suposiciones, consideramos las alternativas y, por último, encontramos razones para apoyar o rechazar un argumento. Para pensar de manera crítica es necesario adoptar cierto estado mental, uno que se caracterice por la objetividad, la cautela, la disposición a cuestionar las opiniones de otra gente y, lo que quizá sea más difícil, la disposición a someter a escrutinio las propias creencias más profundas. En otras palabras, hay que pensar como un científico.

extraído de...
La Ciencia de la Psicología

domingo, 1 de abril de 2012

¿Literalidad de la Biblia?


La literalidad de la Biblia: una más del discurso camaleónico

¿Cuántas veces hemos recibido como respuesta a las críticas de la Biblia el famoso argumento de que “la Biblia no puede ser tomada literalmente”? Uno escucha eso y se pregunta: ¿Entonces para qué se tomaron la molestia de poner tantos datos inexactos y detalles confusos? Como muchos otros argumentos de creyentes, deja mucho que desear, trata de defender lo indefendible, aquello que pudo ser creíble, pero a la luz de nueva evidencia, se vuelve una historia bastante inverosímil.

Digo inverosímil porque decir falso es asegurar de que no haya ninguna posibilidad de que sea verdadera. Cosa que no se puede, así como no se puede afirmar la inexistencia de dios. Sí, no se puede, y lo han escuchado de un ateo, porque la inexistencia no puede comprobarse. Pero eso es otro tema.

Esto de la literalidad de la Biblia o mejor dicho la no literalidad de la Biblia, ¿desde cuándo habrá comenzado?. Desde siempre, dirán sus defensores, de otra forma estarían admitiendo que acomodan sus creencias a la situación. Pero no. No es desde siempre. He aquí la prueba.

Ya muchos conocen los casos de los heliocentristas, Giordano Bruno, Galileo Galilei, asesinados por oposición a las ideas de la Iglesia. Asesinados solo por pensar distinto, y que hoy sabemos tenían la razón, que la tierra gira alrededor del sol y no viceversa, como creía la Iglesia. Pero no solo creía, esa era la verdad y punto, y así tal cual lo enseñaba urbi et orbi. ¿Y en qué se basaban para sostener esta idea? Precisamente en el texto del Génesis. O sea sí. Sí había literalidad. De otra manera el conflicto no hubiera tenido razón de ser, simplemente no hubiera surgido.

Probablemente hubieran utilizado argumentos como: “si el sol no gira alrededor del la tierra, entonces, explícame como hizo dios para detenerlo y permitir así que los israelitas ganasen la batalla antes del ocaso.” Y hubiera quizás agregado algo como: “Ya. Te agarré la mentira. Ves. Haber explícanos.” A lo que Bruno, como buen sacerdote que era, hubiera respondido: “Señor, perdónalos porque no saben lo que dicen.” 

Bueno, solo estamos suponiendo.

Pero la ciencia avanzó y le llegó el momento de enfrentar lo que decía la Biblia con lo que decían los hechos. Y ya, hasta ahí llego el asunto, era una derrota grave, porque simbolizó varios inconvenientes: uno, mataron gente inocente que defendía la verdad; dos, la Iglesia también se equivoca; y tres, y esta es la que nos interesa, la Biblia no puede ser tomada literalmente. Entre otras cosas que se me pueden haber pasado al momento de enumerar.

Pero que la Biblia no pueda ser tomada literalmente no se deduce de lo ocurrido. Hay más posibilidades, como que la Biblia sea un engaño, una invención humana, o peor, una invención humana con el fin de adoctrinar personas. Pero supieron elegir el menor de los males, el de la no literalidad. Y viéndolo bien, no pierden nada. La Biblia sigue siendo sagrada para los creyentes y en la práctica la autoridad de la Iglesia sigue vigente. En sus creyentes por supuesto. En mí no tanto como verán.

Ha tenido que pasar un tiempo, mientras esperábamos que los derechos humanos se vayan fortaleciendo y las parrillas inquisitorias vayan pasando de moda, para que este inmenso aporte tome algún sentido. Ahora si podemos juzgar a la Iglesia sin auto sentenciarnos a muerte. Ahora sí podemos decir lo que desde antes nos dimos cuenta y es que la Iglesia se acomodó a la situación difícil en la que estaba. Se acomodó, acomodó sus creencias para que no choquen con lo indiscutible: los hechos, la evidencia. Y así nació esto de la no literalidad de la Biblia.

Ahora históricamente tiene sus antecedentes. Sepamos que este dios judeocristiano es todo un comodín. Al leer los pasajes del Antiguo Testamento, podemos ver a un dios irascible, castigador, violento, guerrero y hasta machista. Ha oído bien. Sino recordemos Sodoma y Gomorra, el primer holocausto homofóbico, cuyo autor es nada más y nada menos que el dios que luego dictaría el famoso “No matarás”. Ah, nos faltó incoherente. Eso es un pasaje, pero yo en verdad los invito a que lean los demás, para que vean como se expresa de las mujeres, de los esclavos, como se ofende por cada nimiedad y derrama un mar de sangre en consecuencia, como incita a la guerra y reclama su parte del botín.

Pero eso no lo hace malo. Malo no, como ya se dijo, lo que es, es un comodín. Y es que así era la cultura de la época: violenta, machista, belicista, en una palabra, cavernícola. A dios no le había quedado más remedio que amoldarse a ella, o mejor dicho a la religión, que muchas veces se confunden estas dos palabras sacando la segunda beneficios de mimetizarse con la primera. Y así es, se trata de eso, de ofrecer un producto que encaje con la cultura del momento y cuando el momento, por propia naturaleza del momento, esté ya por acabar, muy disimuladamente,  adaptarse a la nueva situación y continuar con lo mismo.
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